domingo, 19 de octubre de 2014

Las bolsitas de chuches

Para cumpleaños, navidad, Halloween, etc. siempre hay bolsitas o cajitas de chuches, con varias chucherías: regalices, piruletas, corazones, chicles de melón y bla bla bla y siempre (o en todas las que he visto) meten una bolsita de "snacks" ¿Por qué? No son dulces, ¿Le gustan al alguien? Por que e los ofrezco a todo el mundo y siempre los rechazan "A mi tampoco me gustan". ¿Por qué demonios meten eso ahí? No pinta nada, es lo que más espacio ocupa, y no pinta nada. Deberían meter cinco piruletas más es su lugar y aún sobraría espacio. Los "snacks" me indignan.

martes, 14 de octubre de 2014

Y lo escrito en la agenda.

Se paró en medio del vagón y la miró a los ojos. El mundo entero dejó de existir. Sus almas conectaron inmediatamente, como si no hubiera pasado el tiempo. Y dejaron que los invadiera la esperanza, a pesar de saber que esa esperanza los destruiría. Y él avanzó un paso, con una sonrisa que tenía prohibido mostrar. Una sonrisa que desapareció al no verse reflejada en el rostro de ella. Y el brillo de sus ojos la delató. Había perdido la esperanza en el mismo instante es que se sintió invadida por ella. Y las lágrimas rodaron por sus mejillas a cada paso, mientras le quitaba la vida. Y él la amó al morir entre sus brazos. La amó como prometió que no lo haría. Y sus ojos se cerraron para siempre.

El retorno del cuaderno verde

Este curso el cuaderno verde ni siquiera ha estado en la mochila por que me dije que debía dejar de escribir en clase. Pero tras un par de días de dibujar en la mesa y de escribir en los días vacíos de la agenda, creo que señor cuaderno verde debería volver a la mochila, solo por si acaso. Es mejor que escribir el la agenda, mucho más privado, supongo. Meh.
Ahora él está contigo.

domingo, 5 de octubre de 2014

Canción del pirata - José de Espronceda

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar rïela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Stambul:

«Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de «¡barco viene!»
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío.
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.»

De hilos rojos y otros rojos

No es que valga la pena, es que no hay pena. Es alegría, felicidad, emociones y sentimientos nuevos. Es un rayo de luz, la primera esperanza desde hace mucho, es el olor, el pensamiento, el tacto, la espléndida visión. La necesidad incesante de más, la respiración relajante, los latidos, los suspiros. Las ganas de ser, estar y dar. El lenguaje secreto, el tono de voz. La eternidad. Es todo, y mucho, mucho más.

Más y más fragmentos perdidos

Y entonces su alma volvió a desgarrarse, produciéndole un dolor abrasador. Y de ese dolor surgieron sus alas, dos alas negras que la arrastrarían al infierno.
 
***
 
No había solución posible, ya era muy tarde, sus alas habían crecido completamente. Espléndidas, pero diferentes. Un ala de ángel y otra de demonio. Los opuestos en un solo ser. Como un castigo. Aquellas alas jamás podrían volar, estaba condenada a añorar los cielos. Nunca encontró su camino. Nunca pudo volar. Nunca. Se le dio un castigo eterno. Eternamente sola. Eternamente incomprendida. Eternamente odiada.
Cada lágrima que derramaba hacía arder todo lo que tocaba. Cada paso que daba le procuraba un desgarro del alma, pero no podía detenerse. Un interminable y doloroso castigo. ¿Por qué? Ni siquiera estaba segura de ello. Era un monstruo invisible. El aliento de una guerra. La prueba de lo prohibido. Era luz y oscuridad. Su alma y su cuerpo, ambos luchaban. La paz no era una opción. Ni para ella, ni para ellos.
 
***
 
El pánico se extendía por sus venas como el más letal de los vennos. Estaba atrapada. No sabía quien era ni donde estaba. Pero no veía la salida, y sentía miedo. ¿Por qué? ¿Por que sucedía aquello? ¿Quién era ella? ¿Qué hacía allí? ¿A dónde debía ir? Estaba asustada, y no veía ninguna salida.
 
***
 
Y me reiré. Me reiré hasta que todas mis cicatrices se abran nuevamente, y seguiré riendo mientras las sangre huya de mi cuerpo.
 
***
Podríamos volver al pasado, borrar todos nuestros errores, todos los momentos incómodos, humillantes y vergonzosos, las experiencias tristes y las horribles, pero, entonces ¿En quién nos convertiríamos? Por que, al fin y al cabo, son todas esas cosas las que nos han hecho ser quienes somos ahora.