Corre dejando tras de sí un rastro de muerte y destrucción.
Pero no le importa.
Lo árboles caen moribundos a sus pies, implorando.
Pero ni siquiera los escucha.
Destroza todo lo que se interpone en su camino.
No hay ni un rastro de remordimiento en su inexistente conciencia.
Ni un rastro de luz en sus ojos.
Alcanza el corazón del mundo y con el simple roce de sus dedos hace que todo desaparezca.
Sonríe.
Y poco a poco, en medio de toda esa destrucción, su sonrisa se torna en carcajada.
La banda sonora de la crueldad.
Su risa vacía es el último sonido de la última nada de lo que alguna vez fue el hogar de alguien.
Por un instante, una chispa aparece en sus ojos, solo por un instante.
Inmediatamente después se encamina hacia su próxima destrucción.
viernes, 18 de noviembre de 2016
sábado, 29 de octubre de 2016
[Página en blanco.]
Eres una de las cosas más terroríficas que hay. Es como si tu presencia succionase todas mis ideas y las destruyera en menos de un segundo. Muchas veces siento que por más que lo intente no puedo vencerte porque en el fondo siempre has sido más fuerte que yo. Y mi Calibri 11 termina rindiéndose ante tu barra vertical intermitente, que suele ser la única mancha negra que queda al final de la batalla, cuando la tecla de borrado parece haberse reducido a cenizas. No entiendo como es posible que absorbas todo lo que hay en mi corazón en el mismo momento en el que me propongo a entregártelo. ¿De dónde sacas ese poder tan terrorífico? Sí, es cierto, hay ocasiones en las que he logrado vencerte, pero yo salgo de mis victorias con heridas y tu te marchas de las tuyas sin un rasguño, siempre llena de orgullo.
viernes, 7 de octubre de 2016
domingo, 11 de septiembre de 2016
Monstruos.
Hoy los he visto, aparecían en cada rincón oscuro al cerrar los ojos. Y por la noche todo son rincones oscuros.
sábado, 3 de septiembre de 2016
Tus veces.
Hay veces en las que me gustaría saber dibujar para poder pintar tu retrato en mi almohada. Veces en las que me gustaría crear un portal al calor de tu pecho. Veces en las que me gustaría hacerme diminuta y esconderme en la calidez de tus manos. Veces en las que te deseo con las manos, como si fueras una obra de arte. Veces en las que tu voz es mi Morfeo.
A veces tu tacto se queda atrapado en mi piel, y un abrazo dura todo un viaje de vuelta.
domingo, 28 de agosto de 2016
N.D.
"Está vivo."
Le dio una patada a la silla, lanzándola contra la pared. Estaba enfadado, pero no de la forma en la que siempre solía estarlo. Estaba enfadado porque se sentía impotente, débil y estúpido. LE temblaban las manos, cerradas en puños, que estrellaba contra lo primero que encontraba, como si aquello fuera a librarle de la confusión en la que estaba inmerso.
Nunca se había sentido de esa forma. Siempre había tenido clara su meta, nunca había dudado de sí mismo, nunca se había sentido inseguro. Y ahora los pilares sobre los que había basado toda su existencia se resquebrajaban.
Destrozó un tercer mueble antes de darse cuenta de que le sangraban los nudillos, un cuarto antes de parar a quitarse las astillas que se habían clavado en las heridas. Y otro más antes de salir dando un portazo. Y dio un último golpe a la farola encendida frente a la puerta de la casa.
Pero ninguno de esos golpes sirvió de nada.
Le dio una patada a la silla, lanzándola contra la pared. Estaba enfadado, pero no de la forma en la que siempre solía estarlo. Estaba enfadado porque se sentía impotente, débil y estúpido. LE temblaban las manos, cerradas en puños, que estrellaba contra lo primero que encontraba, como si aquello fuera a librarle de la confusión en la que estaba inmerso.
Nunca se había sentido de esa forma. Siempre había tenido clara su meta, nunca había dudado de sí mismo, nunca se había sentido inseguro. Y ahora los pilares sobre los que había basado toda su existencia se resquebrajaban.
Destrozó un tercer mueble antes de darse cuenta de que le sangraban los nudillos, un cuarto antes de parar a quitarse las astillas que se habían clavado en las heridas. Y otro más antes de salir dando un portazo. Y dio un último golpe a la farola encendida frente a la puerta de la casa.
Pero ninguno de esos golpes sirvió de nada.
Por lo demás todo está bien. Marwan (La triste historia de tu cuerpo sobre el mío)
Me vienen hoy a la cabeza imágenes
de cuando queríamos llevarnos la vida por delante,
cuando le desabrochábamos la blusa a Madrid
y yo era el capitán del universo contigo en brazos,
cuando mis manos iban dejando una a una
todas las caricias sobre tu nombre
y la vida era hermosa como una mujer con la falda levantada.
Ahora no puedo ofrecerte más que estas manos cansadas
y algunas ideas de qué es lo que se puede hacer
cuando ya no queda por hacer nada.
¿Podrás seguir queriéndome todavía?
¿Podré seguir buscándote por las noches?
Por lo demás todo está bien,
siguen mintiéndonos los políticos
y el Barça de nuevo le metió cinco al Madrid.
de cuando queríamos llevarnos la vida por delante,
cuando le desabrochábamos la blusa a Madrid
y yo era el capitán del universo contigo en brazos,
cuando mis manos iban dejando una a una
todas las caricias sobre tu nombre
y la vida era hermosa como una mujer con la falda levantada.
Ahora no puedo ofrecerte más que estas manos cansadas
y algunas ideas de qué es lo que se puede hacer
cuando ya no queda por hacer nada.
¿Podrás seguir queriéndome todavía?
¿Podré seguir buscándote por las noches?
Por lo demás todo está bien,
siguen mintiéndonos los políticos
y el Barça de nuevo le metió cinco al Madrid.
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