Tayla estaba a punto de salir de los vestuarios cuando escuchó pasos, sin saber exactamente por qué, corrió a esconderse tras las taquillas. Era ella.
Entró cerrando la puerta tras de si, y comenzó a desnudarse creyendo ser la única allí. Pero no era la única, Tayla estaba ahí, observándola en silencio. El cuerpo de Flora era bello y fino, y parecía ser increíblemente suave. Tayla querría haber salido de su escondite para comprobarlo, le habría encantado rodearla con sus brazos, acariciar sus pechos lentamente y suspirar sobre sus labios. Le habría gustado hacerlo y no soltarla jamás, y que permanecieran por siempre juntas. Pero no podía. Tayla sabía que lo que sentía por Flora no era correcto. Era un tabú. Estaba prohibido. Ambas eran mujeres. Aquello estaba mal. Pero a pesar de todo Tayla se quedó ahí, escondida, observando, hasta que ella se marchó. Y luego, desolada por el convencimiento de su amor imposible, lloró hasta quedarse sin lágrimas y prometerse que nunca volvería a amar. A nadie.
martes, 4 de noviembre de 2014
Querida Kaya*
Querida Kaya:
Aún no se por que motivo comenzaste a seguirme, a interesarte en mi, pero seguramente esa fue una muy mala decisión. Te lo dije y te lo repito, yo no te salvé, fue una coincidencia, iba a matar a ese tipo de todas formas. Pero tu pensaste que había ido a salvarte y me diste las gracias. Traté de librarme de ti de mil formas distintas. ¿Por qué me seguiste después de lo mal que te traté? Te dije cientos de veces que no correspondería tus sentimientos. Sé que te dolía y sé que tratabas de ocultármelo. Cuidaste de mi procurando que no me diera cuenta de todos tus esfuerzos, hiciste tantísimas cosas por mi... Nunca te lo agradecí, solamente te dedicaba palabras de desprecio. Y tú, mientras tanto, entraste poco a poco en mi vida, llena de odio y deseos de venganza, justo como no quería que pasara. Pero lo hiciste, y soportaste todo ese peso sobre tus hombros, y me ayudaste.
Hiciste todo aquello sin pedir explicaciones, y es lo mínimo que mereces, Kaya. Así que deja que te cuente mi historia.
Buscaré la forma de compensarte por todo.
Nelson
*Bueno, a ver. Para empezar, cuando el personaje y la historia de Nelson llevaban ya unos tres o cuatro años vivos, apareció "la chica". Kaya no es su nombre "oficial", solo uno de los muchos que ha tenido, por que ninguno me convence. Y eso.
Aún no se por que motivo comenzaste a seguirme, a interesarte en mi, pero seguramente esa fue una muy mala decisión. Te lo dije y te lo repito, yo no te salvé, fue una coincidencia, iba a matar a ese tipo de todas formas. Pero tu pensaste que había ido a salvarte y me diste las gracias. Traté de librarme de ti de mil formas distintas. ¿Por qué me seguiste después de lo mal que te traté? Te dije cientos de veces que no correspondería tus sentimientos. Sé que te dolía y sé que tratabas de ocultármelo. Cuidaste de mi procurando que no me diera cuenta de todos tus esfuerzos, hiciste tantísimas cosas por mi... Nunca te lo agradecí, solamente te dedicaba palabras de desprecio. Y tú, mientras tanto, entraste poco a poco en mi vida, llena de odio y deseos de venganza, justo como no quería que pasara. Pero lo hiciste, y soportaste todo ese peso sobre tus hombros, y me ayudaste.
Hiciste todo aquello sin pedir explicaciones, y es lo mínimo que mereces, Kaya. Así que deja que te cuente mi historia.
Buscaré la forma de compensarte por todo.
Nelson
*Bueno, a ver. Para empezar, cuando el personaje y la historia de Nelson llevaban ya unos tres o cuatro años vivos, apareció "la chica". Kaya no es su nombre "oficial", solo uno de los muchos que ha tenido, por que ninguno me convence. Y eso.
sábado, 1 de noviembre de 2014
La verdad es que no me gusta como quedan las entradas sin título
He llegado a cama hace como treinta minutos. Un bus debería haberme traído hace casi dos horas.
Tenía intención de escribir desde hace un ratito. Pero mis pensamientos se han salido de órbita y me he puesto ligeramente triste.
Echar de menos te demuestra a ti mismo que quieres a él alguien o algo que echas de menos, pero cuando te das cuenta de eso, duele un poquito.
La espera en la calle ha sido fría. Por el frío que hacía. Era ese tipo de frío que se te clava en la piel poco a poco y no te abandona, ni siquiera cuando ya estás en la cama bien tapadito. Echar de menos el calor de alguien aumenta el frío.
No suelo ser cursi en el basurero (esto es mi basurero, con amor), pero es como estoy. Tengo frío y echo de menos, y me siento egoísta. Me siento bastantes cosas, pero son las que priorizan ahora. Lo cual seguramente sea bueno, por que no quiero que prioricen otras.
Ayer (No se a que hora publicaré esto, pero son las 23:44 del 1 de noviembre ahora) fue Halloween y esa suele ser la noche del terror. Para mi no fue terrorífica, pero lo pasé muy bien, muy muy bien. Aunque fue poco. Siempre es poco. Últimamente también me siento poco satisfecha con el tiempo y su forma injusta de pasar. Últimamente imagino bastante mi futuro, no solía hacerlo, hay formas algo agobiantes de pensar en el futuro, otras son bonitas y me vuelvo más impaciente. Últimamente hay muchas cosas nuevas en mi, y me gusta. Aunque aún no me he acostumbrado, hay cosas que me cuestan, como controlarme y echar de menos, por ejemplo.
Me gusta esa barrita intermitente que espera a que escriba. Me gusta mirarla, de un modo u otro es bonita.
Creo que de momento voy a dejarlo aquí. Esto tiene muchos párrafos. Y no mucha coherencia, aunque eso suele ser habitual en mi.
Tenía intención de escribir desde hace un ratito. Pero mis pensamientos se han salido de órbita y me he puesto ligeramente triste.
Echar de menos te demuestra a ti mismo que quieres a él alguien o algo que echas de menos, pero cuando te das cuenta de eso, duele un poquito.
La espera en la calle ha sido fría. Por el frío que hacía. Era ese tipo de frío que se te clava en la piel poco a poco y no te abandona, ni siquiera cuando ya estás en la cama bien tapadito. Echar de menos el calor de alguien aumenta el frío.
No suelo ser cursi en el basurero (esto es mi basurero, con amor), pero es como estoy. Tengo frío y echo de menos, y me siento egoísta. Me siento bastantes cosas, pero son las que priorizan ahora. Lo cual seguramente sea bueno, por que no quiero que prioricen otras.
Ayer (No se a que hora publicaré esto, pero son las 23:44 del 1 de noviembre ahora) fue Halloween y esa suele ser la noche del terror. Para mi no fue terrorífica, pero lo pasé muy bien, muy muy bien. Aunque fue poco. Siempre es poco. Últimamente también me siento poco satisfecha con el tiempo y su forma injusta de pasar. Últimamente imagino bastante mi futuro, no solía hacerlo, hay formas algo agobiantes de pensar en el futuro, otras son bonitas y me vuelvo más impaciente. Últimamente hay muchas cosas nuevas en mi, y me gusta. Aunque aún no me he acostumbrado, hay cosas que me cuestan, como controlarme y echar de menos, por ejemplo.
Me gusta esa barrita intermitente que espera a que escriba. Me gusta mirarla, de un modo u otro es bonita.
Creo que de momento voy a dejarlo aquí. Esto tiene muchos párrafos. Y no mucha coherencia, aunque eso suele ser habitual en mi.
martes, 28 de octubre de 2014
Bachillerato ¿y qué más?
La mayoría de la gente a estas alturas ya tiene claro lo que va a hacer, o por lo menos lo que le gustaría hacer.
Bien. Yo no soy de esa mayoría.
No tengo ni idea de que haré cuando termine bachillerato. Bueno, últimamente hay algunas opciones que no me desagradan tanto como otras, pero no terminan de gustarme tampoco. Hasta el curso pasado no le di demasiada importancia pensando que aún me quedaba tiempo para pensar en ello, pero cada vez hay menos tiempo. Es algo agobiante.
A lo largo de tu vida te preguntan muy a menudo eso de "¿Qué quieres ser de mayor?". Creo que de pequeña contesté veterinaria, como la mayoría de los niños contestaban, nos gustan los animalitos, eso está claro. Luego me vino la etapa de querer ser escritora, pero, siendo realistas, a los buenos escritores ya les cuesta ganarse la vida escribiendo, para mi sería imposible, o altamente improbable. Cuando me hicieron la pregunta en primero de la eso mi respuesta fue que quería estudiar derecho, ¿por qué? había oído que los jueces y abogados cobran bien. Otra opción que pasó por mi cabeza fue estudiar idiomas, la idea de hablar distintos idiomas me gusta y tal vez eso podría permitirme hacer traducción más adelante, pero esa idea también fue descartada. Y hace no mucho empezó a pasar por mi cabeza el mundo de la edición de libros, pero no quiero estudiar fuera y no estoy segura de si realmente me gusta. Tal vez le veo demasiadas desventajas a todo.
Así que la pregunta aún sigue dando vueltas en mi cabeza, con un "tic, tac" de fondo que no es precisamente tranquilizador.
Sería genial si me dieras, no sé, algo así como una semana de prueba en todas las opciones que tengo, así decidir sería mucho más fácil.
Bien. Yo no soy de esa mayoría.
No tengo ni idea de que haré cuando termine bachillerato. Bueno, últimamente hay algunas opciones que no me desagradan tanto como otras, pero no terminan de gustarme tampoco. Hasta el curso pasado no le di demasiada importancia pensando que aún me quedaba tiempo para pensar en ello, pero cada vez hay menos tiempo. Es algo agobiante.
A lo largo de tu vida te preguntan muy a menudo eso de "¿Qué quieres ser de mayor?". Creo que de pequeña contesté veterinaria, como la mayoría de los niños contestaban, nos gustan los animalitos, eso está claro. Luego me vino la etapa de querer ser escritora, pero, siendo realistas, a los buenos escritores ya les cuesta ganarse la vida escribiendo, para mi sería imposible, o altamente improbable. Cuando me hicieron la pregunta en primero de la eso mi respuesta fue que quería estudiar derecho, ¿por qué? había oído que los jueces y abogados cobran bien. Otra opción que pasó por mi cabeza fue estudiar idiomas, la idea de hablar distintos idiomas me gusta y tal vez eso podría permitirme hacer traducción más adelante, pero esa idea también fue descartada. Y hace no mucho empezó a pasar por mi cabeza el mundo de la edición de libros, pero no quiero estudiar fuera y no estoy segura de si realmente me gusta. Tal vez le veo demasiadas desventajas a todo.
Así que la pregunta aún sigue dando vueltas en mi cabeza, con un "tic, tac" de fondo que no es precisamente tranquilizador.
Sería genial si me dieras, no sé, algo así como una semana de prueba en todas las opciones que tengo, así decidir sería mucho más fácil.
domingo, 19 de octubre de 2014
Algo
Era una sombra
negra, hecho de trozos de las noches más oscuras y brillantes que existieron.
Su sonido era el silencio más hermoso que nunca escuché. Recuerdo sus
escondites, lugares a los que nadie más se atrevía a llegar. Era libre. Y murió
libre.
A veces intento escribir "poesía", no suele salir bien.
Creció el patito
y se convirtió en cisne;
creció el príncipe
y se convirtió en bestia;
¿Qué pasará
cuando yo crezca?
Algo hermoso
puede tornarse horrendo;
algo horrendo
puede tornarse hermoso.
¿Acaso puede "algo"
ser ambas cosas a la vez?
Si se vive mirando al cielo
mientras pisamos el suelo;
¿miraremos el suelo
cuando pisemos el cielo?
Pero, ¿pisaremos alguna vez el cielo?
¿querrá alguien dejar de pisar el suelo?
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