domingo, 4 de mayo de 2014

De pequeña, cuando leía, tan solo me fijaba en la historia, y devoraba el libro en cero coma. Y es lo que hacía hasta no hace mucho.
Pero luego empecé a fijarme en la prosa. En como estaban escritos los libros. El primer libro con el que lo hice fue con El nombre del viento de Patrick Rothfuss, la primera vez que lo releí. Al leerlo por primera vez me había fijado en la historia y nada más, y me había encantado. Pero la segunda vez empecé a ver como estaba escrito, como manejaba su autor las palabras. Y desde entonces cuando leo no solo leo la historia.
También empecé a fijarme en los personajes, en lo que no se decía de ellos pero se dejaba ver, en como se formaban, como crecían y cambiaban a lo largo de la historia.
Y todo esto me lleva a una conclusión. Los escritores buenos de verdad son realmente increíbles. Y creo que no se les da a sus obras el valor que merecen.
Creo que, escribir y relatar y conseguir absorber al lector es un arte que no se consigue solo con una buena trama.

Divergente

Ayer fui a ver Divergente.

(Aviso, contiene spoiler)

Si, la película. Y bueno, me apetecía escribir sobre ello.
La película está bastante bien, sobre todo en cuanto a la acción. Sin embargo hay un par de cosas que no me gustaron. Para empezar no profundizan en la relaciones, en ninguna, ni entre Cuatro y Tris, ni Tris con sus amigos. Por ejemplo, leyendo el libro, llegas a la escena de Will, cuando Tris lo mata y lo pasas mal, pero viendo la película pues no es para tanto por que apenas se ve la amistad. Pasa lo mismo con la escena en la que sacan a Al del pozo.

Otra cosa que no me gustó nada fue que no sacaron personajes. ¿Dónde han dejado a Uriah y a Zeke? No, no, eso no mola.

Y hay cosas y personajes que son completamente diferentes de como los imaginabas. Por ejemplo, la valla que rodea Chicago o Cuatro. Jamás los habría imaginado así. Sin embargo, Marcus o Tori me cuadran muy bien.

A pesar de las cosas que no me gustaron, si no piensas en el libro la película resulta bastante épica, fangirlee bastante.

martes, 1 de abril de 2014

Todas esas cosas que desaparecen.

Hay cosas que desaparecen, la pregunta es ¿adonde van?
 
Cosas como juguetes, peluches, libros, fotos, llaves y un largo etcétera. Un día recuerdas que hubo un tiempo en el que tuviste esas cosas entre tus manos, pero cuando decides buscarlas no están ahí, no están en ninguna parte. Puedes pensar que han ido a parar a la basura, o tal vez cayeron alguna vez de tu bolsillo y no te percataste. Puedes no darle más importancia al asunto y simplemente volver a olvidarte de esas cosas, al fin y al cabo, no eran tan importantes ¿cierto?
 
Pero, ¿y si todas esas cosas no han desaparecido de todo? ¿Y si te dijera que esos objetos cobraron vida mientras no podías verlos y decidieron darse a la fuga, alejarse de ti y marcharse a algún otro lugar? ¿Y si te dijera que hay un ser invisible y pequeño, un ser que recorre los hogares recogiendo aquellos objetos que van a ser olvidados y llevándolos consigo? ¿Y si te dijera que tu casa, que todas las casas, en realidad son seres vivientes que se alimentan de objetos olvidados? ¿Y si te dijera que al ser olvidados los objetos perdieron por completo sus colores, se volvieron totalmente invisibles y ya es demasiado tarde para que tus recuerdos puedan volverlos visibles?
 
¿Que harías si alguna de estas cosas fuera cierta? ¿Acaso te molestarías en buscar alguna de esas cosas de nuevo, a pesar de que decidiste olvidarlas una vez más? ¿No te quedarías sentado donde estás, haciendo cualquier cosa que tengas que hacer en tu ocupada vida actual? Por que, al fin y al cabo, nadie presta atención a ese tipo de cosas.

domingo, 23 de marzo de 2014

Cosas que encuentro en mis cuadernos viejos I

Ahora es tarde para todo, tu estás muerto y yo olvidada. Todo lo que de mi quedaba fue llevado por ti, y lo que quedaba de ti lo escondí yo. Ya no hay lugar para nosotros en este mundo. Seguimos sin ser iguales, tu estás muerto, sumido en un eterno descanso, yo condenada a existir sin ser, escondiéndome incluso de las sombras, en un lugar que es pero no existe, donde nadie puede llegar, donde casi ya no puedo recordarte, donde soy olvido y nada más.

Cosas que encuentro en mis cuadernos viejos II

¿Hasta donde pretendes llegar para conseguir lo que quieres? Por tu duda sufren otros, por tu capricho y egoísmo terminan heridos todos. ¿Acaso eres mejor que el resto? Lo eres, pero también eres peor. Eres las tinieblas de un corazón sin aire. Eres odio, egoísmo y depresión. Eres oscuridad aparentando ser luz, falsedad, mentiras, traición y dolor, eres sangre, eres yo.

martes, 18 de marzo de 2014

Tobi


Tobi se despertó sobresaltado por el sonido de la puerta. Miró la hora, las dos menos veintitrés de la madrugada, ¿Quién demonios llamaba a su puerta tan tarde? Se levantó y se puso un jersey antes de bajar las escaleras y abrir.

-Emily...- La chica estaba en su puerta, con las piernas temblorosas y los ojos llenos de lágrimas.- ¿Qué ocurre?

Emily abrió la boca, como si fuera a hablar, pero en vez de eso se desplomó en la entrada, ocultando el rostro entre las manos. Tobi adivinó que lloraba por el movimiento de sus hombros. Se agachó junto a ella, le acarició el pelo y después la cogió en brazos y, cerrando la puerta tras de si con un leve empujón de la pierna, depositó a la chica en el sofá del salón cubriéndola con una manta. Se alejó un par de minutos y volvió tras el "click" de un microondas.

-Ten.- Emily cogió la taza llena de chocolate caliente que el chico le ofrecía. - ¿Estás más calmada ahora?

Ella hizo un gesto afirmativo con la cabeza y procedió a tomarse el chocolate en silencio, dando pequeños sorbos que le dejaron un bigote marrón sobre los labios que limpió con el dorso de la mano una vez hubo terminado.

-Perdona.- Emily hablaba con voz débil y temblorosa.- Por venir aquí, así y a estas horas. Siento haberte despertado.

-No importa. ¿Quieres hablar de ello?

-Creo que... Mejor hoy no.

-Tranquila.- Tobi le brindó una de aquellas sonrisas que siempre lograban hacer que ella sonriera también un poco.- Sabes que estoy aquí, para cuando tu quieras.

-Lo sé.- Contestó ella acurrucándose en la manta.- Y sabes que te la agradezco. Sin ti no se si seguiría viva.

-Lo sé.- Susurró Tobi a su vez besándole la frente. Y después volvió a hablar con el tono alegre de siempre.- ¿Te quedas a dormir?

-Sí, gracias.


Todo el mundo dice adiós. Adiós duele.